De Rosario a la época de oro del cine argentino
Nació el 5 de septiembre de 1929 en Rosario, provincia de Santa Fe, bajo el nombre de Susana Guenola Zubiri. El nombre que la haría inmortal para el público llegaría después, cuando decidió convertirse en Susana Freyre y empezar a construir una carrera que la llevaría mucho más allá de las fronteras argentinas.
Sus primeros pasos en la pantalla grande fueron en El canto del cisne y Las seis suegras de Barba Azul, ambas dirigidas por Carlos Hugo Christensen. Esa colaboración profesional pronto se convirtió en algo más: en 1947, después de compartir también el rodaje de Con el diablo en el cuerpo, Freyre y Christensen se casaron. Formaron una de las duplas más reconocidas del ambiente cultural argentino, unidos tanto por el amor como por la pasión compartida por el arte.
El reconocimiento que la consagró
Su carrera no dejó de crecer. Participó en películas como No salgas esta noche, El gran amor de Bécquer y alcanzó uno de sus mayores éxitos con La novia de la marina, dirigida por Benito Perojo. Pero el reconocimiento más importante de su filmografía llegó en 1964, cuando recibió el Premio Cóndor de Plata a la Mejor Actriz por su papel en Paula cautiva, una de las interpretaciones más recordadas de toda su trayectoria.
Su filmografía también incluye ¿Por qué mintió la cigüeña?, La loca de la casa, Un ángel sin pudor, Mis amores en Río, Primero yo y La flor de la mafia.
El teatro, su pasión verdadera
Quienes la conocían de cerca sabían que, más allá del cine, su verdadera pasión siempre fue el teatro. Debutó con Facundo en la Ciudadela, bajo la dirección de Orestes Caviglia, y más adelante protagonizó El hombre de mundo junto a Esteban Serrador y Rosa Rosen en el Teatro Nacional Cervantes, además de Así es la vida, El profesor, Gigí, Un domingo en Nueva York y Villa Verdi.
Su trabajo en Brasil también dejó marca: a comienzos de los años 60 protagonizó con gran éxito El milagro de Ana Sullivan junto a la actriz María Angela, un trabajo especialmente valorado por la crítica local.
Cuatro países, una sola trayectoria
Lo que distingue a Susana Freyre de muchas de sus contemporáneas es el alcance real de su carrera. Trabajó en Argentina, Brasil, México y Venezuela, consolidándose como una de las intérpretes más relevantes de su generación en toda Latinoamérica. En televisión participó en ciclos como Matrimonios y algo más, Teatro 13, Mujeres en presidio, Un pueblo llamado infierno, Eugenia, Cara a cara y Entre el amor y el poder, entre muchos otros.
En 2013, la Asociación Argentina de Actores y Actrices y el Honorable Senado de la Nación le otorgaron el Premio Podestá a la Trayectoria Honorable, en reconocimiento a su aporte invaluable a la cultura nacional.
Los últimos años, lejos de casa
En sus últimos años, Freyre vivía en San Pablo, ciudad a la que se trasladó acompañada por Hugo, el hijo que tuvo con Carlos Hugo Christensen, quien decidió llevarla a vivir cerca de su familia. Antes de esa mudanza, repartía su tiempo entre el campo y la ciudad de Buenos Aires. Sus restos serán despedidos en el barrio paulista de Vila Alpina.
Con la muerte de Susana Freyre, el espectáculo argentino despide a una artista que fue protagonista de algunas de las páginas más importantes de la historia del cine nacional, y cuyo legado —repartido entre cuatro países y seis décadas— permanecerá como parte fundamental de la cultura de todo un continente.
Fuentes: Infobae/Teleshow, La Nación, Ámbito, Ciudad Magazine, La Capital, El Litoral, Paparazzi
No te pierdas nada. Seguí toda la actualidad del espectáculo en www.showsargentinos.com.ar y unite a nuestra comunidad en Instagram @showsargentinos.
🏷️ ETIQUETAS: Noticias · Argentina · Cine · Teatro · #ShowsArgentinos
